sábado, 12 de diciembre de 2009

¿QUIÉN ES LA ACTRIZ INVOLUNTARIA? (parte I de 3)


El 12 de Diciembre de 2009 se realizó un consenso para descubrir la identidad de este personaje misterioso. Aquí participaron de manera inadvertida escritores, probables candidatas al título y compañeros de oficio, bajo la excusa de una cena en don Lucho (un bar digno de mención del jirón Quilca). Ubicados primero en mesas separadas (escritores y personajes) y todos juntos después, se han degrabado las cintas puestas de manera estratégica para tratar de descubrir a la poseedora de tan misterioso apelativo.
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HE AQUÍ LA DEGRABACIÓN DE LA MESA 1 (escritores)
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*Sucesor (Es que todos deben morir, Garúa en la ciudad, La trilogía de Martín)

*Serú (Leonore: la hermosa niña muerta, Tratado de impaciencia N° 1)

*Vichenso (Muerte en el puente, Vittoria Farnao, Gabito Pachas)

*Anavel (Fusa de Luna, Lalala, Au...sencia, Buuu...)

*Mini (Ella, José y el diablo, La tiendecita del horror, Díada)

*Paroko (Coronados, Espejismos)

*Pulpo (Extracto, Materia, Historia para cuento, Apócrifo)

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(00:01)
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SERÚ: Creo que somos los primeros.
PULPO: No creas, en la otra mesa ya están todos.
SUCESOR: Ya no deben tardar, Vichenso dijo que venía con Anavel y Mini.
PULPO: Bien, aún no me han visto.
SUCESOR: Ya Pulposo, me presentas a tus amigas. Se ven buenas.
PULPO: Ja!
SERÚ: Oye, sí.
SUCESOR: Pero mejor está la Queta.
SERÚ: ...
PULPO: Ahí está Joahnna Félix !!!
SUCESOR: Ta´ mare, no asustes.
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(01:35)
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PULPO: Un toque, voy a saludar a la otra mesa.
SERÚ: Miren, ahí está Vichenso con Anavel y Mini.
SUCESOR: Caramba, milagro no vino con Olimpia.
SERÚ: Acá! Vichenso!
VICHENSO: Hola, tío ¿qué hay, ah?
SUCESOR: Anavel, Mini.
ANAVEL Y MINI: Hola.
SERÚ: Vamos a descubrir el apelativo de un personaje. Son los de la otra mesa.
SUCESOR: Pero mira disimulado nomás.
VICHENSO: ¿Ése no es el Pulpo?
SERÚ: Sí, él les ha pasado la voz pero ellos no saben lo que queremos averiguar.
ANAVEL: Desireé me dijo que me iba a llamar.
SUCESOR: ¿Qué se cuentan, chicas?
DON LUCHO: ¿Qué van a pedir?
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(05:15)
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DON LUCHO: ¿Y? ¿qué van a pedir?
VICHENSO: Una cerveza. Muchachos, una chanchita.
SUCESOR: Extraño a Papá Joe.
SERÚ: Se le extraña bastante pero sólo en estas situaciones.
MINI: Qué hogog!
ANAVEL: Ustedes lo extrañan solamente porque les ponía las chelas. Yeee, mensaje de Desireé.
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(08:27)
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SUCESOR: ¿Han leído mi blog? he subido dos poemas.
SERÚ: Yo sí lo leí.
SUCESOR: ¿Se han dado cuenta que se nota una clara influencia de Rimbaud y García Lorca, la sutileza de Bécquer y la magia de Darío?
VICHENSO: No. Para mí, se parecen más a las poesías del Chen.
SERÚ: Ja, ja.
SUCESOR: A anavel le gustó la Trilogía de Martín. ¿No, Anavel?
ANAVEL: ...
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(10:03)
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SUCESOR: Oye, Pulpo ¿quién es la que ha salido? ¿es Marita?
PULPO: ¿Cuál?
VICHENSO: Creo que le voy a hacer la taba a esa jerma.
SERÚ: ¿Cuál? ¿cuál? ¿cuál? no la vi.
SUCESOR: Serú voltea deseperado, de razón la Queta me dijo tú no conoces a tu amigo.
MINI: Qué hogog!
SUCESOR: Hablemos de la Glorieta, yo no trato de idealizarte, dijo y miraba la plaza...
PULPO: Es que Serú sabe más de eskimotube y freeones...
SUCESOR: Hablemos de Garúa en la ciudad ¿se nota la influencia de García Márquez?
VICHENSO: ¿Qué, sí? repítelo pa' apuntar. ¿Free... qué?
SUCESOR: Hablemos de Es que todos deben morir. Pulpo, di algo. Es que todos deben leerlo...
ANAVEL: ¿En esa otra mesa están los personajes que creamos?
SUCESOR: Hablemos de El olor de la guayaba, de Un tiempo a solas con ella, ¿es erotismo pobre?
SERÚ: Sí, ahí están todos. Hubiera escrito algo sobre Silvia Saint.
PULPO: En un rato más unimos las mesas.
SUCESOR: HABLEMOS DE MÍ, CARAJO !!!
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(17:30)
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VICHENSO: Ta' mare, creo que quiero cagar.
PULPO: ¿Qué te pareció el cuento de Rubén?
SERÚ: Oye, verdad, no pasa nada con su cuento. Ese pata me está mirando. No me digas que...
PULPO: ...es el Panchi, sí.
SERÚ: Nooo. Ta´mare.
ANAVEL: ¿Qué, Rubén escribe?
SERÚ: Sí, pero no pasa nada.
PULPO: Siento que a su cuento le falta algo.
RUBÉN: ¿Pero saben lo que significa Pulsión? no a todos les gusta Vallejo.
SUCESOR: Fuera, webón. A ti nadie te ha llamado.
RUBÉN: Adiosín.
MINI: Qué hogog!
SUCESOR: Hablemos de Díada.
PULPO: Verdad, voy a hacerle una crítica a esa novela.
MINI: Ya van dos meses con el mismo cuento.
SERÚ: Verdad, ¿y Paroko?
PULPO: Se quitó y nadie se dió cuenta.
VICHENSO: Hubiera traido mi encuesta para hacerle a esas flacas.
MINI: Ustedes son bien enfegmitos.
PULPO: Llegó el momento. Juntemos las mesas.
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(Continúa en ¿Quién es la actriz involuntaria parte II de 3?)

viernes, 4 de diciembre de 2009

VICIO


Tengo el organismo alterado o al menos diferente a la mayoría de personas. Cada vez que tomo café tengo el sueño más placentero, más pesado, más profundo. El café pasado no tiene comparación a no ser del café de muerto, ese que preparan con cebada tostada y ofrecen en los velorios de Trujillo. Tengo amigos que no pueden vivir sin fumar, otros sin ingerir alcohol y otros sin pornografía. Yo no podría vivir sin café.

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Ese punto amargo en la garganta que demora en extingirse, se equilibra y compacta con el dulzor que se estanca en la lengua. Las propiedades de una taza de café se multiplican en las tardes de soledad de los Jueves, saliendo de la pesadez de los primeros días de la semana y antes de ser invadido por la excitación provocada (y natural) ad portas del sábado-domingo.

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Para saber si la taza está buena, guíate por el aroma y su consistencia. La uniformidad cromática debe tener un ligero brillo aureolar de dientes de fumador.

El olor transportado por su vapor debe generarte un cosquilleo en las amígdalas, provocado, tal vez, por la impaciencia de verse invadidas por las aguas negras de la tranquilidad en las arenas del sosiego.

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Un café, una tarde tarde* y un escrito.

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*He usado el término tarde tarde, ya que tarde solo, abarca desde el mediodía hasta las 7 pm. Tarde tarde implica solamente, la última mediahora de su nombre.

sábado, 28 de noviembre de 2009

CONVIVIENDO CON LA PACIENCIA

La frase de Zsa Zsa Gabor: "las personasalas que nada se les puede reporochar, tienen de todas formas un defecto capital:no son interesantes"; marca el inicio de la narrativa de E. Avilès Zamora.
En "Leonora, la hermosa niña muerta" (2006), los tiempos están sometidos a la acción. El surrealismo es imperante en las dos páginas que tiene el cuento. Se percibe cierto ambiente antiguo, a soledad. Se inicia una tarde, pasan la noche entera y a la mañana, un despido no efectuado. Una atmósfera nostálgica y a la vez divertida envuelve a la mujer donde el personaje masculino sólo acompaña y observa.
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"Tratado de Impaciencia Nº1"(2009), es, si bien lo mejor que ha ofrecido EAZ, a mi parecer un cuento-crónica. Todas las ideas y diálogos caen amontonados al inicio, exaltando al lector para luego, pasar de la intensidad a un sosiego representado por una línea casi poética, en la que el narrador-personaje hace una confidencia mostrándose optimista sobre lo que le espera, ya que lo mejor (como todos creemos) aún está por venir.
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La conversación de un grupo de jóvenes en torno a unas cervezas, sus inquietudes, sus secretos, su perspectiva del mundo, avalan a una confusión que se asemeja a un despertar que culmina con la retirada de quien nos viene contando lo sucedido. "Algunos tal vez me acompañen, pero sé que esta noche, que no estuviste conmigo, pasará al olvido cuando me encuentre con mi camino, tan incierto como desconocido". Una línea excepcional que espero sea un mero anticipo de lo nuevo que ofrezca E. Avilés Z., parte fundamental de la narrativa contemporánea.
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Lima, 17 de Noviembre de 2009

lunes, 23 de noviembre de 2009

ANÉCDOTA


Regresaba de cortarme el pelo. Eran las 19:40 y sentía frío en las orejas. No podía evitar rascarme de cuando en cuando el cuello. Entré por la calle del colegio y estaba desolada, excepto por unos perros que olisqueaban a una hembra en celo y una pareja de mocosos que se estaba despidiendo. Al pasar por su lado, no pude evitar mirarlos: ella estaba con buzo, con uniforme él.


Los ojos de ella se enfocaron en los míos, achinados y vivaces, les acompañaba una sonrisa maliciosa. Media cuadra más adelante me alcanzó. Al llegar a mi lado dio dos saltitos.


-Hola- me dijo bien suelta.

-Hola- respondí sorprendido.

-Tú eres Iván ¿verdad?


Incrédulo, la observé bien. Nunca la había visto y la calle era larga.


-Sí. ¿Tú quién eres?

-Andrea. He leído tus poemas- sonriente.


Desconfiado, la miraba de reojo mientras avanzábamos. Se había soltado el pelo. Era ondeado. Se había quitado la casaca y quedado en polo. Eran grandes. Se la había atado a la cintura. Era delgada. El buzo le marcaba las caderas. Eran humildes.


-¿Ah, sí? qué bien.


Era extraño. No sabía cómo pudo obtener esa información.


-No te sorprendas- masticaba un chicle y sonreía. Tenía una cara chiquita y muy limpia- tienes una hermana que se llama Tina, un sobrino llamado Enzo, otro Santiago, una más que se llama Mía. Ah, y tocas la guitarra en una banda.


-Ah.


Eso era. Tal vez había ido a una presentación de Los PuLpOs, pero ¿cómo sabe de los poemas?


-Sé que has hecho dos poemarios y también que escribes cuentos.

-Sí, pero están para corregir bastante ¿cómo sabes eso?

-¿Cuántos años tienes?

-¿Cuántos crees?

-Mmm, no sé ¿19?

-No. 23 ¿tú?

-¿Cuántos me pones?

-16.

-Te equivocas. Tengo más.

-No lo creo. El colegio mayormente lo termina uno a los 16. Raras veces a los 17, salvo que hayas repetido, lo cual no creo que sea tu caso. Y mirándote, quiero decir, tu cuerpo, no pasas de 16-17.

-Mmm, bueno, sí. Tengo 16 y sé dónde vives.

-¿Cómo sabes eso si yo nunca te he visto?


Parados en la esquina, bajo la luz de un poste, perecíamos una pareja más. Habíamos llegado a la bifurcación de nuestros caminos, pero estaba intrigado.


-Tienes un blog- me dijo.

-¿Has entrado? ¿Sabes cuál es?

-Venial insecticida junto punto blogspot punto com ¿Ves?

-¿Quién eres?

-Ya te dije- se rió- Andrea. Soy la diosa de la red. Yo lo sé todo. Ésa es mi casa- dos pisos, fachada crema, unos maceteros con florcitas bajo la ventana- en las mañanas estoy sola, tráeme tus cuentos.

-Un momento. De los poemarios sí creo que te hayas enterado por medio del blog, pero de los cuentos cómo, si no los he subido ni lo pienso hacer.

-Soy la diosa de la red, ya te dije. Y lo sé todo- dijo haciendo la voz de monstruo y volvió a reirse al ver mi expresión petrificada.

-No te asustes. Tráeme tus cuentos mañana temprano y te digo cómo me enteré de todo.

-No. No quiero tener problemas. Nos podemos encontrar aquí mañana temprano si quieres y ahí te los paso.

-Puede ser a esta hora pero en mi casa.

-Bueno. Me gusta conversar con café.

-Mis papás llegan a las 22.

-Entonces será aquí nomás.

-Pero yo te estoy invitando.

-Mañana a esta hora. Aquí.

- Y después vamos a mi casa.

-Entonces los subo al blog.

-Pero, mejor vamos ahora.

-Me tengo que bañar. Tengo pelos por todo el cuerpo.

-¿Ya te vas?

-Sí. Nos vemos. Un gusto, Andrea, cuídate.


No pienso acudir. Es una mocosa confundida, tal vez con problemas y no quiero contagiarme. Se acaba de ir, furiosa y murmurando entre dientes ¿por qué los poetas son tan cojudos? Aunque no me ofendió, estoy contento. Había sido una buena oportunidad.


Para ir preso.

domingo, 15 de noviembre de 2009

EL AURICULAR

La actriz involuntaria me llamó anoche. Era la primera vez que lo hacía y me quedé completamente mudo después de decir aló y reconocerle la voz. El ruido del mundo se calló y contuve la respiración para que no escuchara mi desfallecimiento ni mis latidos.
- ¿Aló? ¿Hola?- volvió a decir.
Absorbí la mayor cantidad de aire almacenándola en el diafragma para que la voz no me saliera temblorosa.
- ¿Sí?- dije muy seguro.
Sentí un cosquilleo en las piernas y cólicos en el estómago. La saliva tardaba más de lo acostumbrado en pasar por mi garganta.
- ¿Meslissa?, oye loca, ¿Cómo estás?
El tiempo se detuvo un instante. Sólo el segundero del reloj se movía, aletargado y borroso.
- No. No es el número de Melissa- dije aún esperanzado.
La pausa no duró mucho pero pareció eterna.
- Ah, disculpe. Me equivoqué de número.
Ruuuuuu. Empezó a sonar la línea. Con el auricular todavía pegado en la oreja, divisé en la maceta, un brote blanco en medio de las multiformes hojas verdes: estaba naciendo una flor.
Colgué el teléfono y fui a ver el nacimiento. Era, sin duda, el mejor acontecimiento del día.
Una flor nocturna.

jueves, 5 de noviembre de 2009

ES QUE TODOS DEBEN LEERLO

Fue como un golpe certero que llega de improviso. Un manotazo que se atisba a la distancia pero se calcula mal el momento del impacto. Esa fue más o menos la impresión que me provocó leer "Es Que Todos Deben Morir", de Aarón Pajuelo Reyna. La historia, ubicada en tres escenarios sumamente distintos y continuados de manera aleatoria, terminan por encontrarse al final en un cuadro encajado de forma magistral.

Es curioso que el cuento haya sido creado para un trabajo cuando en la mayoría de los casos, es imposible escribir bajo presión. No sabemos si ya venía tejiendo la trama o ésta le llegó como una ola de mar, en un momento de inspiración rayano a la catarsis.

Pero vayamos primero descubriendo porqué lo del manotazo que se atisba a la distancia.

A inicios del año, empezó a circular un escrito titulado "Un Tiempo a Solas Con Ella", de erotismo pobre qye revelaba una angustia arrastrada de la adolescencia y terminó siendo pisoteado y olvidado en algún rincón lleno de polvo. Inmediatamente después, hizo su aparición "Garúa En La Ciudad", un prototipo de novela breve en la que Abner Aguirre -personaje principal- hace confidencias de su vida amorosa a su buen amigo Basilio. A pesar de no estar terminada, "Garúa..." tiene algo de atrctivo en los parámetros de su estética aunque en sus diálogos muchas veces abunde la incoherencia.

Vapuleados y celebrados, los cinco capítulos presentados demostraron un ligero avance en la narrativa de Pajuelo Reyna, mejoría que llegaría dos meses más tarde con La Trilogía de Martín (tres cuentos en los que impera el diálogo exquisito entre Martín, Mercedes y Alejandra, las vicitudes de sus encuentros con un final inesperado) , se mantendría luego con "El Olor Del Amor (De La Guayaba)" y "La Glorieta" (historias que giran alrededro de La Trilogía... pero con identidades propias) y alcanzaría su punto máximo con el extraordinario cuento "Es Que Todos Deben Morir".

La historia de la enfermera y su marido imposible, de la defectuosa pero llena de gracia Alejandra y de los niños de la calle, hacen que la intriga se convierta en su aliado, los distintos escenarios marcan el reflejo de sociedades distintas que tienen algo en común por más que traten de encontrar diferencias entre ellos, esa diferencia es que todos tienen que morir.

Unos cuentos imperdibles ( desde La trilogía... hasta Es que todos...) que nos muestran que la narrativa peruana sigue avanzando considerablemente con este brote de nuevos talentos.

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NOTA: Cierto. Una cosa inexplicable en Es Que Todos... es por qué se mata el esposo de la enfermera. Para más información, preguntar a Sucesor.

jueves, 24 de septiembre de 2009

EN LISTA DE ESPERA...

LA COLINA DE LOS SUICIDAS
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A ...(por definir)
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A través de las cortinas se podía ver con exactitud todas las cosas que ocupaban la sala. Muebles de junco, sillas barnizadas, maceteros con florecitas de colores que habrían sus pequeñas hojas por las mañanas, por las tardes y por las noches según su nombre; cuadros paisajistas sin firma, mesitas con tapetes hechos a crochét, un televisor antiguo y una jaula con dos tordos.
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(SIN TITULO DEFINITIVO)
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A Pluma Negra
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Ni bien llegó, subió precipitadamente las escaleras y se encerró en su habitación. Apenas saludó. Cerró la puerta, encendió la computadora, abrió la ventana y cerró las cortinas. Era agradable verlas bailar al compás del viento. ¿Cómo podía ser posible?, se preguntaba, ¿Cómo no me enteré?. El módem demoraba en terminar de encenderse. Fue el gordo Domingo quien le dió la noticia. "Ella viene". Eso era lo que más dolía. "Yo se la presenté, por mí la conoció".
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Era un golpe al fanatismo, él la había estado siguiendo desde que estaba en el colegio junto a sus amigos quienes poco a poco se fueron desinteresando, sus últimas noticias, sus romances, su arte. Escribió precipitadamente la dirección, se equivocó dos veces y presionó mientras suspiraba la tecla enter. La pantalla se puso en blanco y su corazón latía con desesperación, los dedos de la mano se le contraían. ¿Tanto demoraba?. Y ahí estaban: primero, apareció su nombre, lo leyó muy lento mientras notaba detalles en esas letras doradas con fondo de estrellitas multicolores, brillantes y distorcionadas que no había notado antes. Luego las cejas delgadas y finas, el cabello castaño, los ojos verdes y claros, la frente amplia y muy limpia, las mejillas sonrosadas, la inocente sonrisa de los labios gruesos. Se llenó de sosiego. Entró a últimas noticias y luego de manera precipitada, saltándose líneas y párrafos, haciendo uso de la habilidad esa de encontrar palabras dentro de un texto con facilidad que poseía, la encontró. Volvió a suspirar. Ya no estaba molesto ni dolido, sino alegre, con una extraña certidumbre de que algo bueno estaba por ocurrirle, después de todo, porque era verdad lo que le había dicho el gordo: "ella viene".
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CUENTO.
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Todos los días, lo primero que hace al despertarse es mirarse en el espejo que tiene en la cómoda frente a su cama. Le agrada verse toda despeinada y con las chapitas encendidas. Se ríe. Aun está oscuro y entonces prende la luz. El cuarto es pequeño y todo lo que lo ocupa es una cama de plaza y media, la cómoda de madera basta y una silla. El baño está afuera y hay uno por cada piso. Hay muchas chicas como ella viviendo en el edificio. La mayoría viene de provincias y trabajan en el mismo rubro: textiles.Mira el reloj: las 5 y 40 am. Se levanta y siente un escalofrío en todo el cuerpo que le genera una sensación extraña, como una electricidad pequeñita que eriza los vellos del brazo que le hace sonreír.
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Abre un cajón de la cómoda lentamente, para no hacer ruido, y saca su jabonera y una toalla. Sale de su cuartito y camina ligera hacia el baño, hay un poco de eco en el pasillo. Mira sus pies y el compás gracioso que éstos hacen sobre las pantuflas guindas que le regaló Hugo y se ríe. Empuja la puerta del baño pero no cede. Hay un reflejo de luz que sale a duras penas por el casi inexistente espacio entre la puerta y el marco. Estaba ocupado. Mira hacia las demás habitaciones y como por arte de magia, como si en ese preciso momento hubieran empezado a habitarse, uno a uno, los focos empiezan a encenderse y a botar ruidos desde sus entrañas.