viernes, 12 de noviembre de 2010

LA TUNDRA (INTENTO DE CUENTO, TRUJILLO-2004)




A lo lejos podía observarse la silueta esmirriada alejándose por entre los arenales que alguna vez fueron escenario del desarrollo de una ignota cultura preincaica.

Al empezar a penetrar en ellos (según unos niños que jugaban en los basurales) muchos gallinazos se quedaron petrificados al verlo andar, y cuando hubo ya pasado los sumideros e ingresado entre las dunas, un viento extraño que escarapelaba los cabellos lo fue siguiendo hasta que la silueta se perdió de vista.

Por la tarde (según los mismos niños) un carroñero que hurgaba entre la inmundicia, se acostó sobre sus patas en ademán de empollar. Las criaturas corrieron creyendo encontrar un nido (en su inocencia, porque los gallinazos hacen sus nidos donde nadie los vea) pero al notar que el ave no huía, descubrieron que estaba muerto.

En toda la semana, luego de salir del colegio, los niños iban a observar al animal muerto (comprensible, ya que siempre tenemos los humanos esa fascinación por lo desconocido, en este caso, la muerte) el cual, cosa extraña, ¡no mostraba signos de putrefacción! Al descubrirlos, un vecino cogió el cuerpo inerte por las patas y lo dejó bien adentro de los arenales. A la mañana siguiente, no amaneció con vida.
Cuando llegué al pueblo, cargado con una mochila y el cuerpo quebrantado tras las 8 horas de viaje, presencié el entierro del señor. Los niños fueron quienes me relataron lo arriba escrito. Era una historia intrigante.

Había llegado hasta allá para ejercer mi profesión de maestro, la única vacante que conseguí, en el colegio de ese pequeño pueblo que no pasaba de diez cuadras. Una tarde, luego de una semana de estadía en el lugar, quise ir a pasear por dichos arenales.

El sol estaba suave y una leve brisa soplaba serpenteando mis cabellos, cargué una botella con agua y partí.

Caminé alrededor de dos horas cruzándome con algunos arbustos muy extraños y alejados de cualquier señal de agua, en medio de la nada. Cuando el cansancio me invadió, me senté a descansar sobre una loma, arrojándoles piedras a las asustadizas lagartijas que correteaban alrededor.

Oscurecía cuando decidí volver. No se podía distinguir al pueblo ya que carecía de alumbrado público; tendría que usar mi instinto: regresar en línea recta, tal como partí.

El cansancio fue tal que me invadió por completo pero tenía que volver. Todo era tan oscuro que no atinaba a ver nada y sentí por un instante que me estaba saliendo de la ruta. Me acosté sobre la tostada arena que abrigaba mis brazos descubiertos y me encontré solo, bajo el negro cielo alumbrado sólo por una miserable estrella. Me quedé dormido.

Desperté con un hambre voraz y una estupidez para caminar ¡Me caía! Me sentía torpe y cuando me observé, algo mareado ¡Mis manos habían desaparecido! ¡Oh, por Dios! Ahora eran, eran, ¡dos alas negras! ¡Maldita sea! Estaba convertido en un gallinazo más, estaba asustado, quería llorar, gritar y sólo me salió un chillido horripilante. ¡¿Qué demonios había en ese desierto?! ¡¿Qué maldiciones poseía?! Con mucha resignación intenté avanzar y cada vez mis movimientos me parecían ridículos. ¿Se trataba acaso de un sueño? Entonces, empecé a agitarlas y comencé a elevarme, poco a poco, hasta que conseguí volar. Estaba volando. ¡El sueño de los humanos! Pronto di con el basural y el pueblo. Me aposté allí y reconocí las calles arenosas, algunos molles resecos hasta vi a los niños salir del colegio, ah, quería despertar ya de esta pesadilla de mal gusto pero me sentí cansado y me acosté, durmiéndome en el acto.


Trujillo, 29 de mayo de 2004

lunes, 8 de noviembre de 2010

PEDACITO DE POEMA

Te regalo este
fragmento, K.

De niño, yo soñaba
que daba vueltas
sin parar.

miércoles, 3 de noviembre de 2010

FE DE ERRATAS I


DE ACUERDO CON EL TEXTO DEL MES ANTERIOR TITULADO : MERECIDO, QUE TRATA SOBRE EL NOBEL OTORGADO A NUESTRO AMIGO MARIO, SE HAN PRODUCIDO DOS ERRORES, QUE EL VARGASLLOSIANO PAJUELO REYNA SE ENCARGÓ DE SEÑALAR.

DONDE SE HABLA DE LOS CACHORROS Y LA HISTORIA DE PICHULITA CUÉLLAR DEBE SECIR LA HISTORIA DE LA HUELGA ESTUDIANTIL (LOS JEFES).

DONDE HAY UN ESPACIO( ) ENTRE LA RESEÑA DE LA CASA VERDE Y CONVERSACIÓN EN LA CATEDRAL DEBE IR LA TRAMA DE LOS CACHORROS, LA CUAL ES UN NEXO ( DE ESTILO, FONDO Y FORMA ) ENTRE AMBAS NOVELAS.

viernes, 22 de octubre de 2010

COLLAGE

Noche penúltima de Agosto. No hay Luna, no. Va a llover y un vientecito golpea contra mí cuando voy a tu casa. Estás afónica, nunca te había escuchado así. En cierta forma, es gracioso ya que tienes la manía de hablar fuerte y rápido.
Lo siento, sé cuánto te debe picar la garganta pero el humor es inherente y lo sabes.
Me gustaría poder invitarte a dar una vuelta. O mejor, salir a tomar un café por ahí. Mejor aún, me encantaría que aceptaras salir conmigo pero más allá de todo, me gustaría mucho tener el valor suficiente de ir a buscarte y dejar de escribir lo que jamás haría en este blog que nunca lees.

jueves, 14 de octubre de 2010

MERECIDO


A las 7 y 15 de la mañana del 7 de octubre de este año me llegó un sms sin remitente que decía:

"imagino q ya
sabes q mario v.
llosa gano el
premio nobel.
felicitaciones, s?
q lo adoras
mucho, saludos
amigo"


Aunque lo leí a las 8 y 30 (no tengo la manía de estar pendiente de la hora, salvo en clases) me emocionó mucho la frase "sé que lo adoras..."
Me intrigó el número que no tenía registrado, puesto que por la forma de escribir, pertenecía a una mujer, amiga, que me conoce.
Conozco pocas mujeres, algunas son amigas y sólo dos saben de mis gustos. Carecìa de saldo para devolver el gesto.

El noticiero de canal 9 me había dado la noticia a las 6 y 30 y ya me imaginaba los comentarios en las calles, en el bus, en la universidad y en el salón. A las 12 y 39 del mismo día llegó otro:

"Ya somos NOBEL", era un amigo.

Particularmente, considero la primera etapa de MVLL como la mejor. Desde "Los Cachorros" y el juego de diálogos sobre Pichulita Cuéllar de sus amigos de la adolescencia, intuyo que ya se vislumbraba la capacidad creativa de su autor.

"La Ciudad y los Perros", con sus diversos narradores y la intriga del personaje misterioso que cuenta su historia (el Jaguar)con un final inesperado que te dice indirectamente qué chico es el mundo. Cuando la leí por vez primera a los doce años, con todas esas inquietudes de iniciar la secundaria, sabía que mi relación con las letras ya no se ian a romper.

"La Casa Verde", que leí a los 16 años no me pareció tan magistral como la califican. Admito que no la comprendí muy bien, el título y la referencia de la contraportada son engañosos. Espero retomarla pronto.

"Conversación en la Catedral", es la obra de este tío que más leídas le he dado: 8. Los diálogos múltiples y tejidos de manera sublime son fascinantes. La primera vez que la tomé, llegué a la página 50 absolutamente perdido, sin embargo, al realizar su relectura, la comprensión se hizo inmediata. Quedé fascinado con el personaje de Queta.

"Pantaleón y las Visitadoras" viene a ser, o yo lo siento así, como un capítulo perdido de Conversación... por el estilema que conserva y el humor extraordinario que llena esta novela. La película es un asco, salvo Angie Cepeda.

"La Tía Julia y el Escribidor" es la última de esta etapa y data de 1977. De las dos historias que conforman el libro, son muy encandiladoras las tramas de radionovelas que prepara Camacho, en las cuales se puede apreciar el surguimiento y posterior apogeo de su locura.

Esta es para mí, la etapa más creativa y experimental de Mario. Desde hacía más de veinte años que venía acariciando el premio Nobel, tantas veces esquivo y clasista (no sé si está bien usado el término, pero en los últimos años venía premiando a escritores que no tenían obras resaltantes pero eran activistas, políticamente hablando).

Mario fue modesto al decir: "me da cierta vergüenza recibir un premio que le fue negado a Borges". Muchas personas lo obtuvieron sin meritarlo. Vamos, Mario, tú sí lo merecías.

lunes, 4 de octubre de 2010

MISIVA

Claro que te extraño
no seas injusta conmigo
no seré injusto contigo.
El mar de noche fue precioso,
nos hospedábamos en un libro
de letras grandes,
en ese espejo de jardines luminosos.
Yo recuerdo eso y he olvidado todo.
No soy buena persona
pero sé contar estrellas.
Una mañana nueva me despierta
y otra vez
respiro
la brisa del Norte
y las flores del Centro,
ah, poco a poco
voy perdiendo el hilo.
En la intimidad del cuarto
el olor a incienso
y tus mil quejidos,
una vez surquen el aire
quedarán en las paredes
de esos días transcurridos
y es invierno
y es de noche
y no hay Luna
y hace frío,
mas soy fuerte,
y tengo libros en mi cama
pronto estaré dormido.

viernes, 1 de octubre de 2010

ÚLTIMOS PENSAMIENTOS A MENOS DE 50 HORAS Y CONTANDO...

(Lunes 7:35 am, en el carro)

Es en cierta manera fascinante ver las calles adornadas con afiches de colores mal combinados llenàndolas de cierto aire lisérgico que resuleve menos aburrida la rutina diaria.

(Martes 8:26 am, frente a los puestos de periódico)

No me llaman la atención las campañas electorales ni las denuncias de guerra sucia: postularse a algo en este país es estar propenso a esas dosis de flagelos. No creo que no se lo esperaban.

(Miércoles 3:47 pm, mientras almuezo en mi casita)


Somos postmodernistas, cínicos: nos irrita la injusticia pero no somos justos, somos conmovidos por la pobreza y asistimos a la vez a conciertos costosos y nos gusta que nos ataquen para sentirnos mártires. Ya no siento pena por el candidato que va al último lugar y que escuchaba atentamente porque creía que sus "buenas" ideas no eran tomadas en cuenta por falta de oportunidad. Mentira. Todos están en el mismo saco.

(Jueves 8:59 pm, en casa de mi hermana conversando con mi cuñado)

Últimamente se está hablando de cambios, estructurales y de tendencias. El orador no puede meterse en la cabeza del que lo escucha, puede plantearle un pensamiento más, pero no puede leer los que ya tiene. A veces siento que escribo porque sé escribir, como hay personas que hablan porque saben hacerlo. Son sensaciones extrañas: en navidad me pongo contento, en mis cumpleaños, nostálgico y furioso en elecciones.

(Viernes 7:20 am, con mis amigos en las puertas de la u.)

He dejado de leer Correo por cuidar mi bilis. No me gusta la postura del director. Si tiene preferencias por algún candidato no puede ser demasiado evidente. Lo es tanto que ya resulta irritante. Cuando a veces llego desganado a clases, lo que hago para animarme es leer los titulares de los diarios. Observar cómo se confunden las noticias políticas con las faranduleras me llena de ganas de estudiar.

(Viernes 4:32 pm, frente a la computadora)

Me gustaría haber sido bien educado. La primera educación es pésima, cuando un niño te golpea te obligan a denunciarlo con alguno de sus padres, para luego, ser testigo de lo parecido que es el sistema judicial a la dictadura paterna. No hay castigo. Nunca te enseñan a devolver el golpe. Se debería.
Cuando era niño, me parecían las elecciones a la navidad: los adultos salían y tardaban en volver con la única diferencia de que no traían regalos. Hoy mis sobrinos me preguntan ¿por quién vas a votar? Respondo que ya no sé, pero que de todas maneras les traeré algo. Siquiera un chocolate.