Cuando vi tus pechos blancos después de la batalla arrobado de licor empecé a recordar en un vórtice de la cama y como un chillido que se extingue en mis oídos.
Escuchaba cuando hablaban los mayores y sus voces y mi voz siempre delgada mientras tú también recuerdas tras la puerta nuestros besos escondidos.
Yo desde aquí tú en otra parte viendo las mismas estrellas pasar. Tú las pintabas yo las seguía y juntos nuestros ojos se encontraban en el mar.
Pero esas mismas tardes en las que el sol nunca moría aún no te conocía mas te veía llegar. Fue cuando me llevaron a las aulas, me amarraron a una silla y me obligaron a rezar.
Y los grandes aplaudían, vitales y nosotros, sentaditos, escuchábamos mentiras de una voz sutil. En ese tiempo, lo recuerdo, yo era joven y el mundo ya me parecía tan hostil.
17-dic-2010
Viejo creo que hay cosas que quebrantan nuestra amistad. A veces comienzo yo o tu... bueno la poesia en prosa me vacila mucho, por el contenido erotico y por la busqueda de lo escondido. Tres estrellas
ResponderEliminarhermoso! Iván! hermoso...Me ha llegado! Las temáticas las abordas de forma tan cotidiana, de forma tan simple, pero las expones...aah, sin palabras, están alli. Es bueno leerte.
ResponderEliminar"Vórtice" es una palabra muy progre.
ResponderEliminarEl artista sensible atormentado por sus demonios y el mundo que lo hiere xD un clasico!
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