jueves, 25 de marzo de 2010

OTRA VEZ EASTWOOD



No sé si es la más reciente película de Clint Eastwood, pero “El Gran Torino” me fascinó. Aunque al principio no estaba muy interesado en verla, al ir desarrollándose la trama no pude desatenderla. La intención es clara: cómo una amistad sincera que empieza parecido a un sentimiento de lástima entre un veterano de la guerra de Corea, racista, que acaba de enviudar y tiene una relación desastrosa con sus hijos y los hijos de sus hijos, y un adolescente oriental sumiso y víctima del vandalismo propio del suburbio donde cohabitan puede quebrar dichas diferencias que solo existen en las cabezas.
Esta vendría a ser la décima (creo) película de Eastwood que veo y hasta ahora ninguna me ha decepcionado. Desde aquel 98 cuando vi por vez primera “Lo Bueno, lo Malo y lo Feo”, quedé muy impresionado. Tres horas de pura trama para un desenlace emocionante en el centro de un cementerio. Parecían cinco películas en una, todas diferentes y a la vez iguales.

16 DE MARZO: JOUR ANNIVERSAIRE DE LA NAISSANCE

Desde este rincón de la red, quiero hacer llegar un saludo de cumpleaños a Marisela Ysabel, por ser una artista multifacética: cantante, actriz, compositora y sobre todo porque no aparece mucho en televisión envuelta en escándalos. Desde aquí, un saludo lleno de afecto de un ferviente admirador de su belleza sarracena y ojos candentes así como de su innegable talento.


La fibra perfumada de tu piel canela
Marisela, llena de una ternura abscisa,
precisa desde tu centro un canto
alegrando con el viento las cornisas.

Puedo caer en un pozo hondo, Marisela,
cuyo fondo la conciencia enferma
aunque duerma, mujer lascivia
mujer lascivia, aunque duerma.

Marisela, Marisela
tu retrato a contraluz
en un espejo cuadrado y navegando
en silente concierto izar las velas
atravesar los bosques tropicales, y
asaltarte en las playas de Marsella.


Al ver después de tiempo a Marisela Puicón en la televisión, una emoción abscisa fue la que envolvió mi cuerpo a través de mis venas. Había olvidado lo fuerte y sensualmente hiriente de su mirada, lo posesivo de su atención y retomé mi cura de sueño.

Volvemos a encontrarnos,
Marisela.
Ésta es tu copa,
ésta es la nuestra.
Está fría por el hielo
de Groelandia,
está dulce por el vidrio
de Bruselas,
reposado en toneles
de madera iqueña.

¿Notas algo extraño sobre mi cabeza?
Estás enmudecida, el silencio apremia.
¿Nada que te arrobe?
¿Ni mi erisipela?
Mira,
es flor de acanto
la que te refleja,
porque también tiene de mar
y cela.



Luego de una inmersión en un mundo lisérgico ocasionado por un tazón de café o por una fantástica visión inesperada, ubicado en el umbral del universo onírico, entre las playas de Marsella y la esquina de mi cama, desperté en un velero una mañana de verano con tu nombre resonando en mis oídos.


Ya a lo lejos se perciben las playas de Marsella.
El vino se ha agotado.
¿Qué hacemos?
Marisela, concitada visión
libérrima imagen tu silueta presentada por el sol.
Esta noche, Marisela, las estrellas danzan
en tu rostro sarraceno
de cortinas luminosas y azabache
una dolorosa polka.
Marisela, hay en mis ojos restos de luces y sombra,
una gula que no acaba y un silencio que te nombra.
Invitas y no te atreves, eres esquiva
como el vino de mi copa de cruda arcilla.
Duerme en el fondo de mi alma tu traje de manzanillas
como aquel canto sordo de un gorrión en la avenida.
Hoy Marsella está en tu pecho y mi mano es una vela.
Marisela, es nuestro encuentro final en Trafalgar…

…y de repente, recordar
que estás tan lejos, Marisela
como los prados lo están
del mar.
Cantio finis.


Fin de la canción.

DISTINTAS PERCEPCIONES DE UNA MISMA VISTA (PRIMER DÍA DE CLASES)



“El día que llegué, miré por una ventanilla que daba al salón. Sólo había unos cuantos, menos de diez, sentí vergüenza y me retiré a la plaza de la facultad. Allí, observé a los otros estudiantes, hacía un frío casi nocturno o invernal, sin embargo, el calor y su inmensidad se presentaban en la mitad del bullicio”. (Norwin)


“Cuando entré al salón, creí que conocería a gente introvertida, aunque yo no lo era tanto. Intentaba no serlo, a veces sin éxito. Hablé con una chica flaquita que me pareció no tan amable. Así pasé unos segundos, hasta ver el rostro de un tipo que me dio confianza y como tenía una fotocopia me acerqué a él y fuimos con otro pata, sacamos las fotocopias y me sentí contento al conocer a los primeros patas: Iván y Abraham”. (Zavalita)


“No hacía frío y sin embargo estaba temblando. La excitación de ese primer día emanaba de mis poros como géisers del subsuelo. Pregunté por el salón B1-3 y seguí la dirección indicada. Jóvenes paseando por el patio, los quioscos cerrados, un aspecto fantasmal en el corredor imperaba en torno a mí”. (Carlitos)


“El primer día en la universidad fue al principio accidentado. Había llegado tarde para variar y totalmente desorientado al no saber a qué salón entrar y saber de antemano que las clases ya habían comenzado hacía varios días. Pregunté a una chica que parecía ser secretaria, me indicó sin vacilar el número de mi aula, la B1-3. Entré con cierta discreción y vi por la ventanilla que estaban en plena clase, me dio roche tocar la puerta aunque algo en mí me decía que lo haga a pesar de las múltiples reacciones que esto podía suscitar, tanto buenas como malas, ¿y ahora qué hago? ¿Me la juego? Total es el primer día ¡la primera impresión! En ese justo instante me percaté de que no estaba solo, un grupo de chicos que parecían ser del salón y haber llegado tarde conversaban amenamente a las afueras del salón, bueno, me acerqué y el resto de la historia ya es conocida”. (Washington)


“Arf, arf, grrrrrrrr, arf, arf”. (El Batuque)


Los textos han sido reproducidos exactamente igual a como están en su versión original: el reverso de una separata.

sábado, 13 de marzo de 2010

CONFESIONES DE UN BEATLEMANÍATICO (ÚLTIMA PARTE)


Al terminar el colegio, algunas tardes, el Chato subía a mi casa a hacer hora. Le hice escuchar All my loving y la línea de bajo que hacía Mc Cartney en esa canción y quedó sugestionado. Al instante la empezamos a ensayar. Esa fue la primera canción Beatles que hicimos. Le jugaba audios y llegamos a tener tres temas más que con frecuencia ensayábamos los dos: Drive my car, Magical mistery tour y The ballad of John and Yoko.


Algunas veces íbamos a casa de José y junto con Miguel empezamos a hacer temas de Beatles y poco a poco, los demás se contagiaron de Beatlemaniatismo. Nuestros ensayos eran cada vez más frecuentes y se optó por una separación, aunque siempre nos juntábamos a chupar y escuchar música.

El Chato sacó una banda de hardcore, José se fue a Brasil y Miguel y yo grabamos un casette con 25 canciones de Beatles que por ahí debe andar refundido.

En 2006, y con la discografía de Beatles completa, incluido letras y acordes, un amigo del barrio, Marlon (también futuro Pulpo), fanático de Nirvana, me invitó a escuchar los ensayos de su banda. Fui y me invitaron a quedarme. Tocaba el bajo y Nilo la batería, luego intenté la percusión y me quedé. Tuvimos unas cinco presentaciones haciendo temas de Nirvana y Oasis. Nos llamábamos Hade. Marlon era bueno con la guitarra y yo disfrutaba con los tambores pero aún así algo le faltaba a la banda. Le pasé la voz a Miguel y al Chato y se unieron. Su banda de hardcore había fracasado y José seguía en Brasil chupando pinga, que es un trago brasileño.

Con ellos la banda empezó a sonar bien, excepto por la voz. Hacíamos Doors, Led Zeppelin. Estábamos variando. Por la casa hay muchas bandas que tocan a las bandas de Morrison y Page, así que a veces nos poníamos a hacer Beatles, aprovechando las cosas mientras Marlon nos miraba sentado en la batería. Hade desapareció y yo compré el libro The Beatles Anthology en una Feria.


Empezamos a hacer más temas beat. I wanna hold your hand, 8 days a week, if I fell, etc. Temas cuya bacteria era imperceptible. En uno de esos ensayos, el Chato llevó a un amigo, Dan, que tocaba batería. Nos escuchó ensayar y se quedó. Ahora, faltaba una guitarra más. Uno realmente bueno para los solos. Marlon decidió alejarse de la música. Yo hacía la rítmica y soy flojo para sacar los solos. Me acordé de Dennis, con quien seguía teniendo contacto, le propuse entrar y aceptó.

En el primer ensayo juntos empezamos a sonar realmente bien. Miguel trajo una oportunidad para tocar en San Marcos, dentro de ¡un mes! Era poco tiempo, pero aún así sacamos adelante la tocada. Luego del primer ensayo, pensamos en un nombre, algo que tuviera que ver con las canciones o qué se yo. A mí me gustaba El jardín del Pulpo, que es una canción. Miguel quería algo con el nombre de Eleonor, por otra canción. Sin demorar mucho, ambas propuestas derivaron el singular nombre de Los Pulpos de Eleonor. No es casualidad la relación que nos hacen con la canción, ya que en San Marcos no llamaron Los Pulpos de Eleonor Rigby. Empezamos a hacer temas de Beatles, trabajando coros y así seguimos hasta ahora. El Chato se quitó y Marlon volvió con nosotros. Antes nos había apoyado como músico invitado. Dan también se retiró y volvió José. Dan regresó y se retiró definitivamente José. La esencia no ha cambiado. Desde 1997.

P.S.: Les he dicho que tambièn tengo varios dvds?

8 DE MARZO

DÍA INTERNACIONAL DE LA LUCHA POR LOS DERECHOS DE LA MUJER.
UNA CAUSA JUSTA.
UN RECONOCIMIENTO TARDÍO.
MÁS ACCIÓN QUE PALABRA.
MIS RESPETOS.


P.S.:
LA RELIGIÓN TE VUELVE MISÓGENO.

CONFENSIONES DE UN BEATLEMANÍATICO (Primera parte)


La primera canción que reconocí fue Yesterday. Digo reconocí, porque al escucharla tuve la sensación de que hacía mucho ya estaba flotando en mi cabeza, sabía quienes la cantaban pero desconocía el título. Y no sería la única.

Era 1997 y yo era nuevo en el salón. La profesora de inglés nos la hizo cantar en clase. Estaba aprendiendo a tocar la guitarra por entonces y en las clases me entretenía con Dennis, mi compañero de carpeta, haciendo cómics, (años más tarde formaríamos Los Pulpos de Eleonor). No pasó mucho y descubrí que en casa tenía material de esa misteriosa banda. Mis hermanos las conocían y estuvieron incluso satisfechos de mi tardío descubrimiento. Fue así que mis primeras canciones Beatles fueron Please, please me, Let it be, A hard day´s night, Michelle y Can´t buy me love. Pocas. Como las notas que me sabía en la guitarra. Dennis también estaba aprendiendo a tocar el instrumento de cuerdas, ambos teníamos hermanos mayores que tenían una banda y nos juntábamos en las tardes a hacer bulla. Tocábamos lo que nos llegaba: rockas y una canción fascinante por entonces como ahora que hacía Nirvana: the man who sold the world.

Al empezar la secundaria las prioridades cambiaron. Volví a cambiar de colegio y no tenía amigos que les gustara la música. A veces me encontraba con Dennis por la calle, y conversábamos de los cursos y algo de nuestros colegios, que eran distintos. Volví también a conseguir material nuevo de la banda de nombre sonoro. A decir verdad, cuando un disco dice Lo mejor de… o Greatest Hits, no quiere decir que lo sean. Fueron abundantes así como disímiles, lo cual, indirectamente me atrajo. Entonces, en el 99, tuve un freno ocasionado por el descubrimiento de otra banda tan buena como fascinante: NIRVANA.


Al año siguiente formé mi primera banda con dos compañeros del colegio: el Chato y José. Yo tocaba la guitarra, el Chato pidió el bajo y José, al quedarse sin elección (nunca se la dimos) se quedó con los tambores. Así nació Reciclados. La cual sería base para que nueve años más tarde nacieran Los Pulpos… hacíamos todo NIRVANA,pues los acordes eran sencillo y el ritmo bastante pegajoso. Al principio ensayábamos todas las semanas, luego dos veces al mes, y después cuando nos acordáramos. Éramos flojos. Así entró Miguel, el hermano mayor de José, quién también había estudiado en nuestro colegio. Lo trajimos para que cante y poder tener mayor libertad en la instrumentación. Esto fue en el 2002 y al tener integrante nuevo y aún nada conciso, cambiamos el nombre a Biopsia. Tuvimos tres temas propios. Grunge. No éramos bueno pero tampoco éramos malos, sólo flojos. Al terminar el colegio ensayábamos cada vez menos.


Nirvana nos había saciado y mi primera adquisición en serio de Beatles fue el álbum blanco. Para mí fue el Renacimiento. Siempre había estado coleccionando canciones sueltas copiándolas de audios prestados, inclusive me presté un audio de la profesora de historia en 5to año. Yo era el único de la banda que escuchaba al cuarteto de Liverpool. Pero sólo hasta ese año sería el único.