
No es un vestido escotado ni un jean apretado con top de tiritas verde limón. Tampoco sirven las transparencias desinhibidas ni la coquetería forzosa. Es algo más simple. La simplicidad es más efectiva que cualquier artilugio. ¿Han visto los trajes que llevan las chicas que estudian turismo? Es fascinador, sin ninguna duda. Pero qué lo vuelve así. Analicemos.
LA SILUETA
Son sumamente llamativas, así esté uno caminando apurado y en medio de una muchedumbre, son perceptibles desde cualquier ángulo. Hasta con el rabito del ojo uno puede divisar el color azul marino. El color oscuro adelgaza, dicen, y a la distancia, uno se convierte en un espectador activo.
EL AROMA
Aunque su relación con la visión no es tanta como la que tiene con el gusto, ayuda mucho en los ejercicios mentales que se van realizando al percibir ese aroma fresco y dulce que emanan. A veces me pregunto si el perfume que usan es también estándar. Todas huelen bien. En las tardes, en las noches, en las mañanas, debe ser bastante prejuicioso para ellas y lo que estudian si a una las axilas le olieran a cebolleta.
EL TRAJE
Es bastante formal. El saco de piloto, pequeño y ceñido al cuerpo juega a favor de las usuarias. A las delgadas les rellena y a las gorditas las ajusta. Los accesorios no juegan mucho como la falda. Aunque corta, es más atrayente porque no enseña. Invita pero no se atreve. Instiga a imaginar mucho más que el aroma, pero sobre todo, a esperar algún descuido. Enriquece la curvatura de las caderas lo cual es exquisito a la vista.
LAS PANTIS
Oscuras como el universo mismo. Extrañas y desconocidas como lo es el cosmos y preciosas como las constelaciones. Sin lugar a dudas, es la esencia del traje. El traje no existe sin las pantimedias. Tampoco los tacones altos. La forma de las piernas progresa con el color. Existe el mito de que también llevan portaligas.
EL PEINADO
Imaginen la vestimenta en una mujer calva. O en una de cabellos cortos e hirsutos, en una emo o en una punk. El peinado de la usuaria no puede ser otro que el simple moño opresor de todo exotismo femenino. Lo cual aumenta la fantasía al imaginar a la beneficiaria liberarse el cabello. Esto último, tal vez sea producto de algún recuerdo adolescente cinematográfico del rubro de la antepenúltima letra del alfabeto.
LO REAL-MARAVILLOSO
Que tenga tema de conversación.
En fin, se podrían agregar más características pero estas son las principales. Debo agradecer el concepto de este escrito a una chica que se me cruzó esta tarde cuando iba a pagar una cuenta en el cajero. No he tenido la fortuna de conocer a muchas estudiantes de turismo, pero las pocas que conozco sí poseen la última característica.
25/mayo/2010
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